Armonía

 

Piemonte, la tierra del sabor

Un sentido de pertenencia

El común denominador de todo es la pasión. Al fin y al cabo cuando hay pasión no puede nacer que un producto de los buenos. 

Tenemos un patrimonio que está formado por nuestra misma dependencia. Hay empresas cuyo patrimonio consiste en los muebles, cuentas bancarias, máquinas y conocimientos técnicos. En Bonifanti la dependencia misma hace su agosto.
Se establece una relación individual y personal entre cada dependiente y la cumbre de la empresa. Todos conocemos los nombres propios de los demás, hay relaciones cotidianas entre la dirección y el personal administrativo, logístico, productivo y de ventas. Trabajar en Bonifanti es un poco como trabajar en una familia.

Quien amasa, quien cuece, quien tuesta; a esta altura quien sigue el producto en las diferentes fases de elaboración tiene una cultura tal, desarrollada en los años, que no se puede ni comparar con los conocimientos técnicos de todos los que trabajan en la industria confitera pero no tocan con manos estos productos. Para hacer este tipo de trabajo hay que amarlo, y si les gusta este trabajo porque regala satisfacciones, incluso la persona menos inclinada llegará a ser, con el pasar de los años, una persona muy cualificada.