Cuestión de estilo


La imagen de la calidad

 
Todos quisieran ser más atractivos, sin embargo la seducción en concreto funciona solo si hay esencia también. Si se trata solo de imagen, de humo, la seducción se convierte en traición.
Nosotros buscamos personas que a la hora de vender nuestros productos creen realmente en lo que están haciendo y hacemos los imposibles para establecer ese tipo de relación; incluso porque, luego, ellos mismos tienen que transmitir ese estado de ánimo, esta cultura a los clientes.
Si el producto se maneja bien, en una manera y en un canal determinados y se estimula la curiosidad del interlocutor con asuntos tales como los de la levadura madre, la tradición, la cultura de familia, la historia y la búsqueda tan detallada de los ingredientes, pues el círculo se cierra y se obtiene una restitución de imagen que luego se traduce en un éxito extraordinario.